Lo se, amigo. Sáquele partido a la nostalgia como inspiración, pero no deje que le donime, paralice o aleje de todo lo que le puede dar un poco de aire fresco. Adelante, siempre adelante...
Incluso estos pequeños cambios que tanto parecen desazonarnos, tienen su parte buena si se busca algo de sustancia en ellos. Toda mala nueva, trae el aire de un cambio al que debemos de orientar nuestro rumbo para seguir avanzando. ¡Tiremos a las plañideras por la borda y vaciemos las bodegas al son de alguna vieja canción…! ¿Cuál?: esta misma, robado de una historia de los cuatreros de Nuevo Méjico que escondieron a William Bonney, tras su huida de la prisión Lincoln: Old men and old coyote dogs boil their dreams in the sun served steaming within a bowl filled with shadows (Los ancianos y los viejos coyotes hierven sus sueños al sol y los sirven humeantes dentro de un tazón lleno de sombras) En estos tiempos recién inaugurados, en los que la noche cae a media tarde, nos acercamos al mar buscando esas furiosas mareas que nos visitan puntuales una de cada dos semanas, y que gustan de esconder su ondulante infinitud en la oscura profundidad de un horizonte que sólo podemos imaginar. Y n...
Y mi relato de hoy comienza así: “Aquél día nevó como no lo había hecho desde hacía cosa de 30 ó 40 años...” Fue hace ya 5 años ¿lo recuerdas?, cuando tras una noche en vela, paseándonos sin poder dormir por la habitación, y con la única compañía de la silenciosa nieve cayendo sin parar al otro lado del cristal, llegó él, nuestro pequeño: el ruidoso y juguetón Iago. ¿Lo recuerdas? Como no... Y con su llegada cerramos un periodo oscuro, triste, de cuya memoria sólo queda, afortunadamente, el saber que tuvo lugar y que aquél día desapareció para siempre. Ahora sólo nos queda recordárselo una vez más, como todos los años: Egun horretan, orain dela 30 edo 40 urte ez bezala, elurra bota zuen... Mientras desde lo más íntimo de nuestro ser, una voz suave, sedosa, como el sonido imperceptible de la nieve rozando el aire,le susurrará: ... eta hortik aurrera amodio erraldoiaz bete zenituen gure bihotzak. (... y desde entonces, has llenado nuestros corazones de un amor inmenso). Feliz cumpleaños...
Su modo de tratar a los demás me trajo al recuerdo al párroco de un pueblo de Lugo que tuve el mal gusto de conocer, aunque al menos el cura podría justificarse en su concepto brutal, trasnochado y caciquil del universo. Este ni eso. No tiene su lugar. Trabaja en un Archivo de Toledo al pie de la calle Trinidad, pero lo mismo lo podía haber hecho en una zapatería, un colmado o como responsable de una cartera ministerial. El hombre en cuestión no sirve para nada, por lo que podría metérsele en cualquier sitio. Desdeña las obligaciones de su puesto de trabajo con la seguridad de quién se ve bien protegido, mejor diríamos apadrinado, mostrándose soez y desagradable tanto en su aspecto como en su comportamiento. Es lamentable que estando las cosas como están, tengan cabida en cualquier puesto de trabajo recomendados como éste, que parecen ignorar dónde están, a qué se dedican, e incluso que el título que les ha llevado hasta ahí es el de inútil absoluto. Estaba sentado en el suelo de la Pl...
La bella estampa y la anotación parece una invitación a la nostalgia. A la que soy muy dado, excesivamente dado.
ResponderEliminarLo se, amigo. Sáquele partido a la nostalgia como inspiración, pero no deje que le donime, paralice o aleje de todo lo que le puede dar un poco de aire fresco. Adelante, siempre adelante...
ResponderEliminarUn abrazo y mucha salud desde Torres Vedras.
Porque ya sabemos que la nostalgia no es ya lo que era (S. Signoret dixit)
ResponderEliminar... Y si lo fuera, es porque no lo sería.
ResponderEliminarUn saludo Senior
Como blanca es la luz de Lisboa. Amo a esa ciudad con toda mi alma.
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